sábado, 23 de febrero de 2013
Precisamente hoy...
Precisamente hoy he decidido volver a escribir, a abrir un nuevo blog y a compartir mi ignorancia con todos.
Precisamente hoy, que me siento derrotado, ignorado, traicionado, hundido y en definitiva herido de muerte, pues esto no es vida, o al menos la que yo me esperaba.
Me siento, por otra parte, iluminado, pues he comprendido que todo es una fachada.
Siempre he presumido de que no me importa nada, solo la personalidad, y es cierto. Soy un dejado, lo sé, pero siempre me importo poco, pues mientras otros entrenan los biceps, abdominales y demás músculos, yo solo me dediqué a culturizarme, a entrenar el cerebro, a perfeccionar mi personalidad y en resumidas cuentas me he esforzado, dia a dia, mes a mes y año a año a ser mejor persona.
Siempre me he jactado del hecho de que, al menos eso, lo hacia bien, pues creo que nunca fuí una persona egoista, siempre dí todo lo que hay en mi, que quizás no sea suficiente, pero es todo, a las personas que me importaron o me importan.
Siempre he creido que esa era mi fortaleza y tambien mi mayor debilidad, porque aunque cada vez menos, son innumerables la de veces que aprovechandose de esto, me han tomado más de uno y más de una por el pito del sereno y simplemente han sido hipocritas y parasitos, que me han sacado todo lo que les interesaba para luego mandarme al más absoluto ostracismo, y si te he visto, puede que me acuerde, pero pretendo olvidarte.
Nunca pedí nada a cambio, fuí así porque quería, esa era mi moneda. El problema es que las monedas de los demás suelen si ser de cambio, y su numismática no es otra que la indiferencia. No hay nada peor que interesarse por alguien con buena fé y sin ningún interés añadido y ser tratado como sino existieses, un cero a la izquierda de un cero seguido de una coma y decimales, una persona que no tiene sentimientos, y si los tiene, no importa pisotearlos y construir encima.
Pensaba, durante los casi 25 años que ha durado de momento mi vida, que con ser buena persona, me pasarian cosas buenas, aunque no crea en el Karma, simplemente eso me bastaria para ser feliz y para ser aceptado, tal vez querido y al menos respetado, pero no ha sido así. Por eso es todo fachada, pues no sé si todo esto me ha servido para algo, si he vivido una gran mentira o simplemente no soy tan bueno como me creia.
La verdad pocas veces me he encontrado ante situaciones como estas, de un tiempo a esta parte he sido una persona bastante melancólica, reflexiva y he tratado este tipo de temas a menudo, sin embargo esta es distinta, de verdad, no sé que hacer.
¿Alguna idea? Que más dá...todo lo que he puesto ahí arriba es verdad, no le importa a nadie.
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